lunes, 24 de noviembre de 2008

Y no es ético


"Mientras trabajé como periodista estuve cerca de la locura porque recibía demasiada información. Después leí que el periodismo es el oficio en el que más aparece la depresión, por la imposibilidad de metabolizar tanta información. El periodismo es destructivo para el periodista. Y no es ético. Porque no es ético consignar información que uno no pueda vivir, verificar, sentir. La esencia de nuestra vida es lo que sentimos. Si la información no les sirve a los sentimientos, es como comer algo que no es comestible." (Tomasz Piatek)

1 comentario:

MONA dijo...

Hola:
la depresión no es privativa de los periodistas, sino de quienes no toman decisiones frente a las múltiples opciones de nuestro tiempo y se dejan llevar, por las modas, o los mandatos, los cuales acentúan las frustraciones. Comprendo lo que significa la cita.
Supongo que "servir a los sentimientos" significa poner el trabajo al servicio de nuestra comunidad, aún cuando somos tan diversos, y cuando no encontremos dos que piensen parecido.
Una pauta sería escapar al pensamiento negativo. No construye nada augurar catástrofes; si realmente existen situaciones penosas, siempre es posible presentar una propuesta de mejora. Y si la catástrofe es verdadera, la misión del periodista sería el servicio a sus semejantes.
Hay periodistas que utilizan el poder de formadores de opinión que legítimamente les cabe, para irritar, para ofrecer desmoralización, para ver el lado negativo de las cosas, y muchas veces no hay una seria mirada crítica, sino siempre mirada negativa, “mete ficha” y tendenciosa.
Otra pauta sería apuntar a formar conciencia nacional, con los valores que nos identifican, porque mucho se habla en teoría, pero nadie defiende (es un ejemplo) el valor de la verdad, y a veces de las interpretaciones dadas. Ya sé que cuanto más leés más verdades encontrás; pero la gente no te las demanda, porque le pasa lo mismo que a vos: se atora. Es muy interesante cuando un periodista toma dos o tres notas, y las desarrolla, las cuestiona, les hace preguntas, y les responde desde su particular punto de vista o desde determinados autores.
Otro aspecto del periodista que se juega por su sociedad, es rechazar esa costumbre tan argentina de echar afuera las culpas. Quien se atreve a culpar, obtiene un lugar de poder. Se convierte en juez, determina castigos, exige reparaciones.
El periodismo puede ser crítico, sin dedo acusador; es preciso que pueda mostrar las imperfecciones de nuestro sistema, para mejorarlas, pero no para ensañarse, para sembrar cizaña, para promover odios y rencores... como frecuentemente pasa en radio y en TV.
El periodista crítico, debe someter a escrutinio sus propios pensamientos y cuestionar las ideas dominantes en la sociedad, que en ocasiones son falaces.
Cuando un periodista porta frases de deseos, de esperanza o estímulo, refuerza esos aspectos deseables en la población que escucha. Y estoy convencida que hasta en los conflictos se pueden hallar esperanzas, confianzas, alegrías, para destacar.
Y ahí están los sentimientos... ¡Chau, depre!!!
Saludos
MONA