miércoles, 8 de octubre de 2008

¿Querías guerra?


Estimado Julio:


En distintos medios de prensa se publicaron en días pasados frases que se atribuyen a tu persona en las que se manifestarían tus deseos con relación a mi obligación de dar explicaciones sobre el llamado caso “Antonini”.
A tal fin, y considerando la excelente relación que mantuvimos, tanto a nivel personal, como en la gestión de gobierno y en el tramo que compartimos en la campana electoral, y más allá de la verosimilitud de dichas versiones, me siento en la obligación personal de brindarte las aclaraciones que a continuación detallo.
Sirva a modo de ejemplo, cuando a “gestión de gobierno” -aludida en el párrafo anterior-, me estoy refiriendo en concreto al proyecto, construcción y finalización de la doble vía en la Ruta Nacional N” 7, en el tramo San Martín – Santa Rosa, que, gracias a tu liderazgo y el aporte de altísimo contenido técnico de tu equipo pudimos llevar a cabo.
Las diferentes reuniones de trabajo llevadas a cabo tanto en Mendoza, como en la oficina que yo ocupaba, sirvieron asimismo para avanzar en distintos proyectos para tu provincia, que se materializaron por otros organismos nacionales dependientes del Ministerio de Planificación.
Con relación a tu pretendido interés en mi obligación de brindar explicaciones, no escapara de tu conocimiento que la situación tiene dos artistas, una política y otra judicial.
Para el caso de la primera, la política, como es de tu conocimiento, asumí desde el primer instante el error de haber permitido el ingreso a un vuelo coordinado bajo mi responsabilidad, a personas ajenas a la delegación oficial, presentando inmediatamente la renuncia a mi cargo. (...)
Tengo presente aun tus palabras de total apoyo y solidaridad expresadas en oportunidad de compartir, en forma casual, un vuelo desde la ciudad de Mendoza a Buenos Aires en los días posteriores a mi renuncia.
A todo evento, me pongo a tu entera disposición como siempre, para evacuar cualquier duda que pudiera surgirte, comunicándote además que le he dado precisas instrucciones a mi abogado defensor, Dr. Diego Pirota (tel. 4312-XXXX), para que te brinde toda la información que necesites conocer, y que lógicamente el marco legal le permita.

Afectuosamente.

Claudio Uberti



2 comentarios:

Intoxicada 3 dijo...

sin ánimo de defender lo indefendible... pero qué bien la hizo Uberti! jajaja Me imagino la caripela de Cleto al recibir la esquela.

so far para la estrategia "Julio Cleto árbitro Cobos"

fuiste parte macho, hacete cargo

y como dice ese gran rocanrol
*before you accuse me, take a look at yourself*
¿o ahora nos vamos a hacer los castos?

escriba dijo...

I love this game ! Uberti haciendo carrioísmo puro !!